NOTICIA
Bruselas y Londres se dan una última oportunidad para llegar a un acuerdo del 'Brexit'
Pese a las dificultades y la falta de avances, las negociaciones del Brexit seguirán hasta el final. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, y Boris Johnson, primer ministro británico, han mantenido una conversación telefónica útil y constructiva este domingo en la que han encargado a sus equipos que hagan un esfuerzo extra para llegar a un acuerdo en los próximos días.
Reino Unido abandonará el mercado único y la unión aduanera el 31 de diciembre. Pero un Brexit sin acuerdo se traduciría en muchos aranceles que perturbaría el comercio entre Reino Unido y Europa y agravaría el impacto de la crisis del Covid-19.
Tras casi un año de negociaciones, los plazos se han incumplido en varias ocasiones. Tanto von der Leyen como Johnson avisaron de que un Brexit sin acuerdo era ya el escenario más probable. La negociación celebrada durante el fin de semana en la que han participado el representante máximo de la UE, Michel Barnier y el británico, David Frost, tampoco ha servido para llegar a acuerdos. Además, el Gobierno británico denunciaba que la oferta de la UE era ''inaceptable''.
El ministro británico de Exteriores, Dominique Raab, ha dicho que las dos partes estaban lejos del acuerdo y que era la UE la que tenía que ceder. Quieren ser tratados como cualquier otra democracia independiente que se respeta a sí misma. Si se puede aceptar eso a nivel político, entonces hay muchos motivos para tener confianza en un acuerdo.
Un no acuerdo en las actuales circunstancias sería extremadamente negativo para nuestras economías. Ya se está sufriendo un enorme impacto de la pandemia y el Brexit sería un doble agravante. Desde un punto de vista político, para España es mucho mejor acabar con un acuerdo.
La UE ofrece a Reino Unido un acuerdo de libre comercio con cero aranceles y cuotas. A cambio, exige a Johnson un cierto alineamiento con las reglas comunitarias. El objetivo es evitar que las empresas británicas compitan con ventaja con las europeas, pero el Gobierno británico no quiere mantener ninguna vinculación con las reglas de la UE. El objetivo del Brexit era precisamente recuperar la independencia y la autonomía legislativa.
El tercer punto de desacuerdo insalvable es la gobernanza del nuevo pacto comercial. La UE quiere que se recoja el derecho de las dos partes a tomar represalias inmediatas, sin esperar a un dictamen arbitral, en caso de incumplimiento. Unas represalias que podrían afectar a sectores económicos diferentes a los que estén en disputa. Para Bruselas esta demanda es irrenunciable tras las amenazas de Johnson de saltarse de forma unilateral el Tratado de divorcio que él mismo firmó el año pasado.
CUESTIONARIO:
-¿Han sido los nacionalismos los que han dado lugar a que Reino Unido haya abandonado la Unión Europea?
-¿Las argumentaciones que hace Reino Unido para defender el Brexit, tienen alguna semejanza con las alegaciones presentadas por otros nacionalismos?