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martes, 9 de abril de 2019

10 DE ABRIL

PÁGINA 289, ACTIVIDAD 21 - Describe estos acontecimientos.

Revolución iraní: Irán era un país que estaba bajo la jurisdicción de un régimen dictatorial al mando del sah Rheza Palevi. En estos momentos el país constituía un firme aliado de Estados Unidos en Oriente Medio, así como una de las principales potencias petrolíferas del mundo. El Gobierno del sah, de carácter corrupto, puso en marcha una serie de reformas sociales, de carácter occidental, que provocaron el rechazo por parte de la población. Este revuelo popular fue aprovechado por el clero chiita (movimiento religioso islámico) el cual estaba liderado por el ayatolá Jomeini.
La fuerte oposición popular derivó, en 1979, en una revolución que hizo que el sah dejase el poder y abandonase el país. Tras ello, se instauró una república fundamentalmente islámica (basada en el estricto cumplimiento del Corán), que se mantiene en el país hasta nuestros días.
Como ya hemos dicho anteriormente Irán constituía un gran aliado para EEUU. Tras la abdicación del sah un grupo de revolucionarios asaltó la embajada de EEUU en el país y secuestró a varias decenas de empleados. A cambio de su liberación pedían la extradición del sah, que actualmente se encontraba en Nueva York. Los mantuvieron cautivos durante un año y esto supuso un fuerte desgaste para el presidente estadounidense Jimmy Carter, el cual acabaría perdiendo las elecciones.

Invasión soviética de Afganistán: en los años setenta el país afgano se encontraba gobernado por un régimen favorable a la URSS, por lo que cuando en 1979, el Gobierno del país se vio amenazado por algunas guerrillas, decidió pedir ayuda a la Unión Soviética.
Este bloque aprovechó esta llamada de socorro para invadir el país, con tres objetivos fundamentales:
  • Frenar la expansión del fundamentalismo islámico a las repúblicas soviéticas con mayoría de población musulmana.
  • Permitir al poder afgano continuar en el poder y asegurarse posiciones en el Índico y en el golfo Pérsico.
  • Dar un toque de atención para todos aquellos que tuvieran la intención de descolgarse del bloque soviético.

A pesar de superar en número y en recursos militares, los soviéticos solo se hicieron con las ciudades, mientras que las guerrillas, apoyadas y abastecidas por EEUU, Arabia Saudí o Pakistán, y numerosos voluntarios; seguían controlando las zonas rurales. Esta oposición sorprendió a los soviéticos que esperaban una rápida invasión, y que finalmente se vieron implicados en una prolongada guerra de desgaste.
Esta guerra, que tiene un evidente paralelismo con la vivida en Vietnam, provocó un enorme problema económico y político en la Unión Soviética. Esta problemática llegó hasta la población, e hizo que la gente y el propio ejército se hallasen en un profundo descontento por el enorme coste de vidas humanas que estaba creando el conflicto. Además la economía soviética entró en crisis, incapaz de afrontar el enorme gasto que las exigencias militares y la política exterior requerían.
Esta guerra supuso un desgaste sin precedentes para la Unión Soviética que perdió fuerza frente a EEUU. Además muchos de sus aliados se mostraron en desacuerdo al considerar el conflicto como un ejemplo de agresión imperialista, que precisamente era lo contrario a lo que pretendía defender la URSS.

Caída del muro de Berlín: en 1989 en la mayoría de los países de la Europa oriental se desataron una serie de manifestaciones públicas y pacíficas que dieron lugar a las revoluciones democráticas. Éstas tuvieron como resultado la caída, como si de un dominó se tratase, de los principales regímenes comunistas europeos. Uno de los ejemplos más simbólicos fue la caída del muro de Berlín en 1989.
La caída del muro vino motivada por la apertura de las fronteras entre Austria y Hungría en mayo de 1989. Esto fue debido a que cada vez más alemanes pedían asilo en las distintas embajadas de la RFA (República Federal Alemana) del país húngaro. Este hecho dio lugar a diversas manifestaciones, como ya hemos reseñado anteriormente, que llevaron a que en noviembre de 1989 el gobierno de la RDA afirmara que el paso hacia el otro lado estaba permitido.

PÁGINA 289, ACTIVIDAD 24 – Investiga en internet cómo estallaron las revoluciones democráticas de 1989, a qué países afectaron y que consecuencias tuvieron.

El dirigente Mijail Gorbachov al frente de la URSS, provocó un cambio radical en la política internacional soviética. El gobierno inició una política de diálogo con EEUU para rebajar la tensión provocada por la carrera armamentística. Finalmente, el proceso de distensión culminó con la retirada de las tropas soviéticas de los países de Europa oriental y la puesta en marcha de una apertura política y económica en la URSS. 
Debido a todo este proceso de distensión, y como consecuencia de una suavización del control ideológico y político en casi todos los países pertenecientes al bloque comunista; surgió esta oleada revolucionaria en 1989.  
Las Revoluciones de 1989, también conocidas como El Otoño de las Naciones, fue una oleada de revoluciones que afectó a Europa central y oriental. Esto dio lugar a la aparición por tanto, de estos movimientos que perseguían el establecimiento de sistemas democráticos. Las revoluciones democráticas ocasionarán el derrocamiento de los estados socialistas de carácter soviético en apenas unos meses. 
La agitación política comenzó en Polonia y se extendió más tarde a revoluciones pacíficas en Alemania Oriental, Checoslovaquia, Hungría y Bulgaria. Rumania fue el único país donde el poder comunista fue derrocado de manera violenta. 
Polonia fue el país que inició el proceso revolucionario. Tras una serie de huelgas en el verano de 1988, el gobierno comunista, dirigido por el general Jaruselzski, tuvo que sentarse a negociar con el sindicato Solidaridad. Los acuerdos de abril de 1989 significaron el reconocimiento legal del sindicato y la apertura de un proceso de transición democrática. 

El partido comunista fue duramente derrotado en las elecciones de junio y no tuvo otro remedio que permitir la formación de un gobierno presidido por un Mazowiecki, dirigente de Solidaridad. Se formaba así el primer gobierno no comunista en Europa Oriental desde 1945. La agitación política comenzó en Polonia y se extendió más tarde a revoluciones pacíficas en Alemania Oriental, Checoslovaquia, Hungría y Bulgaria. Rumania fue el único país donde el poder comunista fue derrocado de manera violenta. 

En el resto de países, al igual que en Polonia, país que fue motor de esta oleada revolucionaria, la disolución de los sistemas comunistas vino en gran medida por el descontento popular y la situación de abuso dada en el territorio. Las Revoluciones de 1989 cambiaron enormemente el equilibrio del poder en el mundo y marcaron (junto con la consecuente disolución de la Unión Soviética) el final de la Guerra Fría y el principio de la era de Post-Guerra Fría. Uno de los símbolos más significativos fue la caída del muro de Berlín (1989), así como la unificación alemana (1990). 




jueves, 21 de marzo de 2019

NOTICIA 22 de marzo

La brecha educativa y tecnológica, retos para Europa

Según un estudio reciente realizado por el European Tech Insights, seis de cada diez europeos con titulación superior consideran que sus universidades no los prepararon para gestionar la revolución tecnológica.

Tal y como podemos observar la economía mundial se transforma a una velocidad vertiginosa como consecuencia de la incipiente Cuarta Revolución Industrial, el cambio demográfico y la ola de transformaciones tecnológicas.  
Diversos estudios revelan que la brecha que existe entre las habilidades de los graduados universitarios y las necesidades del mercado laboral no ha parado de crecer en la última década. Este desajuste cuesta millones de euros a la economía europea, y todo apunta a que esta situación seguirá creciendo en los próximos años si no se adoptan medidas urgentes para ello.
Muchos actores institucionales consideran que la solución a este desequilibrio pasa por ajustar la oferta formativa a las demandas del mercado, eliminando o reduciendo aquellas carreras con “peor” salida laboral para centrarse en las titulaciones STEM -Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas-; considerando por tanto que las universidades deberían centrarse en ayudar a los estudiantes a tener las habilidades técnicas necesarias para enfrentarse a esta nueva realidad.
Asimismo, las universidades deben ampliar y mejorar su oferta de  formación continua a lo largo de la vida. La vertiginosa velocidad con la que cambia el mundo obliga a los profesionales a un continuo proceso de reciclaje y de nuestra capacidad de ‘reciclarnos’ depende, en buena medida, el futuro de Europa y la prosperidad de sus generaciones futuras.

He escogido esta noticia porque creo que puede establecerse una clara relación entre la misma y las anteriores revoluciones industriales que marcaron nuestra historia. Tal y como sucedió, en primer lugar, en la Primera Revolución Industrial con la máquina de vapor o el ferrocarril, y más tarde en la Segunda Revolución Industrial con la industria química y automovilística; la integración en la sociedad de nuevos avances ha supuesto un cambio general y radical en las sociedades de las épocas.
En el caso de nuestra noticia podemos ver como los avances tecnológicos en materia de información y comunicaciones hacen que nuestra sociedad deba tomar cuenta de ellos y readaptarse a los mismos. Así sucedió en las sociedades aquejadas por las anteriores revoluciones, que como ya hemos dicho anteriormente, con la aparición de todos estos nuevos avances, tuvieron que reformarse completamente.
La Primera Revolución Industrial produjo un gran cambio demográfico, un éxodo rural de la población a las ciudades, donde se pretendía encontrar un trabajo en alguna de las numerosas fábricas que por entonces empezaban a edificarse. Además con la máquina de vapor se buscaba un aumento de la producción. Asimismo, la Segunda Revolución Industrial trajo consigo un cambio en el modelo de familia, puesto que ya no se requería de mano de obra en abundancia; además de una gran transformación del modelo educativo, puesto que se empezaba a requerir de mano de obra cualificada, que supiera leer, escribir, mecanografiar, taquigrafiar, para trabajar en los nuevos modelos de trabajo que se estaban adquiriendo, como pudieran ser la producción en cadena.
Como ya hemos podido observar, muchos cambios se sucedieron con estas revoluciones y es precisamente esto lo que se plantea en esta noticia; ver como estos cambios han incidido en gran medida en las sociedades del momento. 
La educación, como ya hemos visto, es uno de los factores que más tiene que adaptarse a los sucesivos cambios, y es eso lo que se busca ahora: encontrar un modelo educativo que nos permita sobrevivir en el futuro al que estamos destinados, un futuro totalmente tecnificado. Las tecnologías son el nuevo avance que nos lega la Cuarta Revolución Industrial, ya introducidas en cierta manera por la Tercera Revolución Industrial, y debemos adaptarnos a ellas. Educarnos en aspectos como tecnologías y redes es fundamental para seguir el ritmo a la evolución de la sociedad.
Como hemos podido observar, todas las revoluciones industriales experimentadas a lo largo de la historia han traído consigo numerosos cambios, de mayor o menor envergadura, pero todos realmente trascendentes. En la actualidad, nos encontramos en un periodo de introducción de un nuevo avance, como son las tecnologías más punteras, y dado que éstas son nuestro futuro debemos adaptarnos a ellas reformulando la educación. Debemos llegar a una educación que nos permita aprender y formarnos ahora, pero también en un futuro; es decir, una educación que se adapte a las sucesivas revoluciones que de buen seguro llegarán en un futuro.




viernes, 22 de febrero de 2019

21 de febrero


PÁGINA 233, ACTIVIDAD 17: Describe la evolución de la economía italiana bajo el régimen fascista.

El fundador del fascismo en Italia fue Benito Mussolini. En el plano económico, podemos decir que, en un primer momento, el fascismo optó por un sistema corporativista. Con este sistema, el Estado de carácter fascista pretendía una organización de la economía y una gestión de las organizaciones sociales (sindicatos y patronal) que estuvieran bajo el principio de la colaboración de clases.
Sin embargo, la invención de este sistema no fue más que una fachada que permitió al régimen un absoluto control sobre estos grupos a través del Ministerio y del Consejo Nacional de Corporaciones. El inicio del corporativismo se dio con leyes laborales como la Carta de Trabajo, en 1927, que solo permitía los sindicatos fascistas y que declaraba ilegal la huelga.
Por otro lado, el fascismo aplicó una política económica de carácter liberal favorable a las grandes empresas que dio paso, en 1925, a una política intervencionista.
Desarrolló un gran despliegue propagandístico con el objetivo de impulsar una serie de iniciativas presentadas como «batallas»: una de ellas, la batalla del trigo buscaba alcanzar un autoabastecimiento del cereal para así, no tener que importar; por otro lado, la batalla de la lira, que supuso la reevaluación de la lira a coste de reducir los salarios un 20%, pretendía desarrollar un proyecto que pusiera en producción áreas pantanosas del valle del Po.
Sin embargo, tras la crisis de 1929, se optó por una autarquía (sistema por el cual un Estado se abastece con sus propios recursos, es decir, se autoabastece, evitando en la medida de lo posible las importaciones). 
Se quiso fomentar la concentración industrial y en 1933 se creó el IRI (Instituto para la Reconstrucción Industrial) para canalizar las inversiones del Estado hacia las industrias que tuvieran un valor estratégico. A partir del año 1936 se diseñó una auténtica economía de guerra, la cual sustentaría el expansionismo fascista.

PÁGINA 229, ACTIVIDAD 8: Compara las características del fascismo con las de una democracia.

La democracia y el fascismo son dos tipos de organización política totalmente opuestos.
El fascismo defendía, por ejemplo, un Estado totalitario con control sobre todo los aspectos de la vida. Se propugnaba la primacía del Estado sobre el individuo y se negaban los principios liberales, tales como la igualdad, los derechos individuales y la separación de poderes. Por el contrario, una democracia se basa, precisamente en esa idea de igualdad, por lo que estos derechos sí que quedaban garantizados.
El fascismo apoyaba un sistema político dictatorial de partido único, sustentándose este partido en el principio de liderazgo. El fascismo trató de moldear una sociedad basada en los principios del orden,  de la obediencia  y la autoridad al líder; dándose, de este modo, el culto a la personalidad del líder. En una democracia no existe un líder autoritario, ni el culto al mismo, puesto que este sistema establece un jefe elegido de manera democrática, es decir, por sufragio universal.
Los que eran partidarios del fascismo eran todos racistas. El nazismo, el racismo y el antisemitismo se convirtieron en la doctrina central, así como en elemento aglutinador de la unidad nacional. Esto es impensable en una democracia, que como ya hemos dicho anteriormente se basa en los principios de igualdad; de todos y sin ningún tipo de exclusión.
Una democracia promulgará valores de ayuda y cooperación entre todos, buscando siempre alternativas al uso de la violencia; mientras que, por el contrario, el fascismo defenderá la violencia frente a los oponentes políticos, considerándose ésta incluso como un valor positivo.
Los partidos fascistas buscaban movilizar a las masas y encuadrarlas en el seno de un partido y un sindicato únicos, y en sus milicias u organizaciones paramilitares. En una democracia, esto n se da, puesto que se permite la libre existencia de partidos políticos así como de sindicatos, además de que no se obliga a nadie a unirse a la fuerza militar por la fuerza.
Por último cabe destacar que un fascismo exaltaba los principios masculinos, y relegaba a la mujer y al hogar. En una democracia, la mujer tenía más derechos, aunque en las primeras seguía sin tener reconocido el sufragio. Hoy en día, en un país con una organización política democrática, la figura de la mujer está equiparada a la del hombre, con los mismos derechos y deberes que éste. 

martes, 8 de enero de 2019

9 de enero


PÁG 173 EJERCICIO 13 – Valora la repercusión política de los tratados de paz.

Tras la finalización de la Primera Guerra Mundial, en 1919 se reunieron los vencedores en París, con el objetivo de reconstruir el mundo tras el conflicto. En este año se firmaron cinco importantes tratados, siendo uno de los más relevantes el Tratado de Versalles, firmado con Alemania.
Wilson, el presidente estadounidense, fue uno de los hombres más relevantes  del momento. En enero de 1918 enunció los Catorce Puntos por los que, según él, habría de establecerse una paz duradera y justa tras el conflicto. Tras ello, Wilson lucharía por una Soberanía de Naciones, organismo por el cual toda nación se comprometería a resolver cualquier conflicto de manera pacífica, sin recurrir a la violencia.
Tras todos los tratados llevados a cabo, las consecuencias que éstos desencadenaron, sobre todo a nivel fronterizo y de territorios; y de carácter económico y militar, en gran medida a Alemania, tuvieron grandes repercusiones, sobre todo a nivel político.
Estos tratados hicieron desaparecer los grandes imperios que existían en Europa en el año 1914. El Imperio alemán fue sustituido por la República de Warner, marcando esto un periodo de humillaciones para este país, aunando aún más en un deseo de revanchismo que se manifestaría en la Segunda Guerra Mundial. El Imperio austrohúngaro quedó dividido en varias entidades: Austria, Hungría y Checoslovaquia, además de proclamarse una república. La Revolución rusa acabó con el Imperio zarista y se instauró en el país un régimen comunista.
Asimismo, respondiendo al principio dictado por el presidente Wilson del respeto a las naciones, se constituyeron nuevos Estados como Polonia, Estonia, Letonia, Yugoslavia (formada por serbios, croatas y eslovenos)…
Todo ello conformó un nuevo orden mundial que hizo que las grandes potencias hasta entonces quedasen relegadas a un segundo plano. Se produjeron numerosas pérdidas materiales, así como largos procesos de descolonización; lo que desencadenó una pérdida de la hegemonía europea en el ámbito político mundial. 

PÁG 175, EJERCICIO 14 – Analiza las repercusiones económicas de la guerra.

Tras el conflicto resultaron beneficiados los países que se habían mantenido neutrales en el mismo, tales como Brasil o Argentina. Sin embargo, la guerra consolidó el desarrollo de dos grandes potencias, como eran Estados Unidos y Japón. El comercio en ambos países experimentó tal crecimiento que desbancó a las potencias europeas tradicionales.
Japón expansionó sus mercados e incrementó sus exportaciones, sobre todo en China, gracias al desarrollo de su flota, y Estados Unidos duplicó su producción industrial y su producto nacional bruto. Fruto de este gran crecimiento experimentado, Estados Unidos se convirtió en la primera potencia económica mundial, llegando a convertirse desde entonces en uno de los países más influyentes del panorama mundial, y continuando con esa estela hasta nuestros días.

No obstante, la guerra tuvo grandes repercusiones nefastas en muchos otros países, manifestándose éstas, sobre todo, en el sistema productivo. Campos de cultivo, redes de ferrocarriles, puertos, carreteras, y otras numerosas infraestructuras fueron devastadas. Asimismo, ciudades y pueblos enteros fueron arrasados, perjudicando en gran medida a las regiones agrícolas e industriales del norte de Francia y de Italia, así como a las regiones occidentales de Rusia. Todos estos países sufrieron una pérdida de su riqueza de notable consideración: Francia perdió más del 30% e Italia cerca de un 26%.




LOGROÑO YINCANA

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