Valora los motivos por los que frustraron las reformas abiertas por la Revolución de 1905.
Para valorar los motivos por los que se frustraron las reformas, primero hay que darse cuenta que en la Revolución de 1905 se realizaron unas reformas por distintos motivos. La agitación social y política se generalizó en una oleada de huelgas, levantamientos y motines:
1- los campesinos exigieron el fin de los abusos de los terratenientes.
2- los obreros organizaron comités de huelga y formaron espontáneamente los primeros consejos obreros o séviets.
3- los partidos políticos clandestinos desataron una activa oposición contra la guerra y coincidieron en su objetivo de derrocar el régimen zarista.
4- el descontento afloró también en el seno del ejército; el suceso más destacado fue el motín de acorazado Potemkin, cuya tripulación se rebeló cuando regresaba desde Extremo Oriente.
Con todos estos factores se llevaron a cabo dos medidas de carácter liberal:
La primera fue que se concedían un conjunto de libertades civiles (libertad de conciencia, de expresión, de reunión, de asociación)
La segunda fue que se creaba un régimen representativo, con un Parlamento, la Duma, elegida por amplio sufragio y con poderes legislativos. Este manifiesto calmó a la oposición liberal y permitió a Nicolás II sofocar la revuelta, arrestando a los dirigentes del sóviet de San Petersburgo y del sóviet de Moscú.
La Revolución de 1905 creó expectativas de profundas reformas. Los liberales aspiraban a establecer un régimen político democrático; los campesinos confiaban en que la Duma llevaría a cabo una auténtica reforma agraria y mejoras en las condiciones de vida y de trabajo para los obreros.
Pero las reformas fueron muy limitadas y el poder absoluto del zar disminuyó poco. La Duma tenía un poder legislativo muy limitado, ya que el zar se atribuyó el derecho de vetar cualquier ley.
Fracasó la reforma agraria emprendida en 1906 por el ministro reformista conservador Stolypin, quién pretendió crear una clase de campesinos acomodados, los kulaks, que constituyese una base social adicta al régimen. Pero la reforma no afectó a las propiedades de la nobleza y de la Iglesia, de las modo que poco antes de la Revolución de 1917, la mitad de las tierras cultivables pertenecían al zar y a unos 30.000 propietarios nobles y eclesiásticos.
Además pronto retornó la represión política. Entre 1906 y 1910 un total de 37.735 personas fueron condenadas por delitos políticos. A ello se añadieron las continuas crisis de los gobiernos del zar y la escandalosa influencia política de las camarillas cortesanas y de Rasputín, el "hombre santo" favorito de Alejandra, la esposa de Nicolás II, y de la familia imperial, lo que acentuó más su impopularidad.
La situación del país empeoró repentinamente con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, en la que Rusia, aliada de Francia y del Reino Unido, se enfrentó a los imperios centrales.
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