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Investiga en internet sobre los grupos étnicos que fueron objeto de la “limpieza racial” nazi.
Los nazis querían reafirmar la supremacía de la raza aria y luchar por la posición que merecía en el mundo, tras las diferentes humillaciones que sufrieron los alemanes años atrás. El racismo se convirtió, por tanto, en la columna vertebral del régimen que contaba, incluso, con teóricos racistas que aportaban fundamento científico a la solución final. De esta manera, se explicaba la superioridad de la raza aria mediante argumentos científicos y se definía a partir de unas características físicas determinadas: pelo rubio, piel clara, ojos azules y complexión fuerte.
La supremacía de la raza aria abarcaba no solo el ámbito político, económico y militar, sino también el social, ya que excluía y defendía la agresión de aquellas poblaciones que carecían de origen ario, por lo que buscaban una comunidad pura en términos raciales y la relacionaban con conceptos que evocaban la pureza, la hermosura o la fuerza.
Según el nazismo los judíos, polacos, rusos, húngaros, chechenos, serbios, croatas, gitanos, discapacitados, homosexuales, prisioneros de guerra, etc. carecían de condición humana, a quienes se refería como “subhombres”, pues conformaban la “repugnante sangre corrompida” o la “vergüenza de sangre”. También fueron objeto del odio nazi los liberales, socialistas y comunistas, que fueron asesinados, encarcelados o exiliados. Las iglesias cristianas y los ciudadanos que se oponían al gobierno de Hitler fueron oprimidos y muchos líderes encarcelados.
Pero, como demostró el trascurso del régimen, el rechazo se canalizó sobre todo hacia la población semita o judía.
Una sociedad alemana invadida por la “plaga” semita representaba el legado que el nazismo pretendía eliminar mediante una limpieza racial. Su condición de “parásitos inservibles para el régimen”, así como su “sangre sucia”, convertía a los judíos en una epidemia que debía erradicarse. Esto contribuyó a su expulsión del ámbito laboral y económico, así como de cualquier tipo de organización u asociación en conformidad con la legislación antisemita del Reich, a su persecución, a la expropiación y traslado de sus propiedades a manos arias y a su casi total aniquilamiento. De esta forma, se establecieron los primeros campos de concentración de exterminio, donde miles de personas fueron obligadas a trabajar hasta la muerte o asesinadas. Este genocidio se conoce como el Holocausto.
También los nazis desarrollaron una selección artificial para el perfeccionamiento de la raza aria y emprendieron un programa que consistía en una serie de medidas obligatorias que se aplicaban a los individuos considerados no válidos. Las ejecuciones, la estilización o los experimentos con los “defectuosos” ayudaban a higienizar la raza aria y el genocidio y los asesinatos en masa se convirtieron en señas de identidad del régimen. Por ejemplo, a partir de 1939, cientos de miles de ciudadanos alemanes con discapacidades mentales o físicas fueron asesinados en hospitales y asilos.
Buen comienzo: completar con tradición antisemita occidental y explicación de la "solución final"
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ResponderEliminarLa tradición antisemita occidental
El antisemitismo es muy antiguo. Ni Hitler ni los alemanes lo inventaron. El odio contra los judíos tiene orígenes religiosos. Al comienzo solo era un asunto religioso. Los cristianos no admitían que los judíos rechazasen creer que Jesús era el "hijo de Dios", el Mesías. Cuando el cristianismo se convirtió en la religión mayoritaria de Europa, los judíos fueron perseguidos regularmente. Hubo periodos de calma en que se los toleró y periodos de persecución, como durante las Cruzadas en la Edad Media. Otro ejemplo: El rey Felipe el Hermoso expulsó a los judíos de Francia en julio de 1.336, sin olvidar confiscar sus bienes. Fueron acusados entonces de crímenes contra los cristianos, contándose que los judíos, el día de Pascua, debían raptar y sacrificar un bebé cristiano. Se decía también que envenenaban los pozos y en caso de epidemia se decía que era culpa suya. Se les ha atribuido un papel de "cabeza de turco": cuando algo marchaba mal, se acusaba a los judíos por ser diferentes del resto de la población. En el siglo XIX, desde que los judíos fueron equiparados al resto de los ciudadanos (desde 1.791 en Francia), ciertos sectores católicos y de la derecha reprocharon a los judíos su excesiva fidelidad a la República y varios periódicos antisemitas vieron la luz en esta época. ¿De qué se acusaba a los judíos? De todo y de lo contrario al mismo tiempo: si eran pobres, eran parásitos, sucios, piojosos y, si eran ricos, eran usureros que adoraban el dinero y arruinaban a los cristianos. El nazismo retoma el antiguo antisemitismo y añade el "racismo biológico". En el s. XXI el fenómeno antisemita no para de crecer en casi todo el mundo. A ello hay que añadir la cruel paradoja de que uno de los medios de mayor propagación de la nueva judeofobia es un instrumento creado, desarrollado e impulsado, en gran parte, por emprendedores de origen judío: Internet. En 2015 se publicaron unos datos espeluznantes realizados durante décadas en más de cien países del mundo, donde se detecta que más de mil millones de personas (el 26%) tienen actitudes o prejuicios antisemitas.
La Solución final
El origen de la "Solución final", que era el plan de los nazis para exterminar al pueblo judío, continúa siendo desconocido. Lo que sí está claro es que el genocidio de los judíos fue la culminación de una década de políticas nazis bajo el régimen de Adolf Hitler.
La "Solución final" se implementó en etapas. Después de que el partido nazi llegara al poder, el racismo organizado desde el estado dio como resultado legislaciones antisemitas, boicots, "arianización", hasta llegar finalmente a los pogroms de la "Noche de los cristales rotos", actividades todas orientadas a eliminar a los judíos de la sociedad alemana. Después del inicio de la Segunda Guerra Mundial, la política antisemita evolucionó y se convirtió en un plan integral para concentrar y finalmente aniquilar a los judíos europeos.
En la Polonia ocupada, los nazis establecieron guetos a donde deportaban a los judíos polacos y de Europa occidental. Durante la invasión alemana de la URSS en 1941, los equipos móviles de matanza comenzaron a exterminar a comunidades judías enteras. Los métodos utilizados, principalmente los fusilamientos o los camiones de gas, muy pronto fueron considerados ineficaces y además planteaban una carga psicológica para los asesinos.
Después de la Conferencia de Wannsee en enero de 1942, los nazis comenzaron con la deportación sistemática de los judíos de toda Europa a seis campos de exterminio establecidos en territorios anteriormente polacos: Chelmno, Belzec, Sobibor, Treblinka, Auschwitz-Birkenau y Majdanek. Los campos de exterminio eran centros diseñados para llevar adelante un genocidio, y aproximadamente tres millones de judíos fueron asesinados con gas en ellos.
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