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Compara lo que ocurrió en las nuevas democracias y en los países con una larga tradición democrática en la Europa de entreguerras:
Antes de focalizarse en comparar ambas, hay que tener muy en cuenta el contexto, ya que es esencial para entender lo ocurrido:
Tras la Primera Guerra Mundial la democracia se consolidó en Europa, pero estos Gobiernos democráticos no fueron capaces de resolver los grandes problemas políticos, sociales y económicos de la Europa de entreguerras. Por ello, amplios sectores de población creyeron que la democracia liberal parlamentaria era incapaz de hacer frente a estos nuevos y dramáticos desafíos, por lo que hubo una profunda desconfianza de la población hacia los gobernantes, y un dramático retroceso político y cultural de valores democráticos. Esto se debe a que pensaban que en una situación de crisis, es más fácil que las posturas extremas, la demagogia y las soluciones simples ganen apoyos.
A esto se le suma la aparición de dos serios competidores a la vez: el fascismo y el comunismo.
En 1918 la mayoría de los países Europeos tenía un régimen constitucional, democrático y liberal; parecía por tanto que ese sistema había triunfado definitivamente, sin embargo, la devastación provocada por la Primera Guerra Mundial, generó una crisis moral que ponía en cuestión la capacidad de la democracia para evitar tragedias semejantes.
La situación, evidentemente, variaba en función de cada país:
Así, por ejemplo, Gran Bretaña, siguió defendiendo el modelo democrático basado en la alternancia del poder entre liberales y conservadores.
No fue así en Francia, que vivió un periodo de gran inestabilidad política. Aún así, a diferencia de otros países como Alemania, Italia, Hungría y Austria, mantuvo el sistema democrático.
El Terror Rojo, la revolución rusa provocó que los países occidentales dieran vieran los movimientos proletarios y revolucionarios como una amenaza. De esta manera los gobiernos aprovecharon la agitación social para restringir las libertades.
La aparición del fascismo, se vio favorecida por la inestabilidad política, la amenaza revolucionaria, los desordenes sociales, la crisis económica y la falta de iniciativa de los partidos democráticos.
La gran crisis económica que se generó a partir del Crack del 29. Las profundas consecuencias sociales de este fenómeno, contribuyeron a profundizar en la idea de que la democracia con sistema poco eficaz.
Todo ello generó el triunfo de dictaduras en la que nos es fácil distinguir y comparar lo que ocurrió en las nuevas democracias y en los países con una larga tradición democrática en la Europa de entreguerras.
Países con una larga tradición democrática:
La democracia solo subsistió en las naciones en que estaba más asentada, en países como los de Europa occidental, países escandinavos y algunos centroeuropeos. Estos países mostraron la solidez de sus instituciones parlamentarias y la depresión económica no dio lugar a la quiebra de la vida democrática ni a grandes oleadas de crispación social. Aunque en estos países también se fundaron organizaciones fascistas, apenas llegaron a constituir una amenaza suficientemente seria para la estabilidad política, ya que el Gobierno ya lleva una larga tradición democrática, y la población confía en esta forma de gobernar para superar las malas rachas. Así pues, nuevas experiencias aseguraron el funcionamiento de las instituciones. El capitalismo se reformó y se incrementó el papel económico del Estado; además, se integró a los partidos socialistas en el juego parlamentario.
Por el contrario, en otros lugares se sustentaron en nuevas democracias:
En países de Europa central, oriental, balcánica y mediterránea, con escasa tradición democrática y que padecían una grave crisis económica y una gran inestabilidad social, el sistema parlamentario fracasó y se impusieron dictaduras nacionalistas radicales de derechas.
Finalmente, el 1939, la mayoría de los sistemas políticos de Europa eran autoritarios y la forma más común eran las dictaduras de derechas. En Austria, España, Hungría y Rumania los organizadoras fascistas llegaron a tener un papel importante. Pero solo en Italia en 1922 y en Alemania en 1933 se impusieron dictaduras plenamente fascistas, con la llegada al poder de Mussolini en Italia y de Hitler a Alemania.
Es conclusión, desde comienzos de los años treinta, la crisis económica y la inestabilidad de las democracias coincidió con el éxito de Mussolini a Italia en 1922 y del partido nazi que llevó a Hitler al poder en Alemania en 1933, se dio lugar a un nuevo impulso a los movimientos fascistas. En los países de la Europa de las democracias nuevas, el sistema parlamentario fracasó y se impusieron dictaduras nacionalistas radicales. A finales de los años 30, solo los países de larga tradición seguían siendo democráticos, los otros ya se habían convertido en dictaduras.
- Países con una larga tradición democrática:
- Nuevas democracias:



Comienzo bastante bueno:
ResponderEliminarcorregir vocabulario (se sustentaron en nuevas democracias no significa nada)
Distinguir el diferente impacto político de la crisis económica entre países con democracias sociales o no